¿Qué son los solenoides y qué tipos hay?

Los solenoides y electroimanes industriales destacan por suponer un tipo de dispositivo que tiene la capacidad de hacer que la energía eléctrica se convierta en mecánica, lineal, o energía.

Cabe mencionar que la clase de solenoide más habitual suele usarse dentro del campo magnético desarrollado a partir de una corriente eléctrica, por ejemplo, el gatillo para la realización de un empuje, y/o la tracción a través de la cual se estimula la acción mecánica de ciertos objetos (interruptores, válvulas, cierres y arrancadores).

También es apropiado señalar que el tipo de solenoides más simple se caracteriza por tener como base de funcionamiento un par de aspectos principales: una barra sólida creada con acero o hierro, y un cable aislado o esmaltado con forma de bobina.

La barra, independientemente de su material, es ferromagnética, lo cual le permite actuar igual que un electroimán al exponerse a la corriente eléctrica.

Pero, ¿Qué son los solenoides realmente y qué tipos hay?

¿En qué consisten los solenoides?

Los solenoides son un tipo de bobina que, debido a su diseño particular, tiene la capacidad de producir un campo magnético que posee una alta intensidad.

Por lo general, un solenoide suele presentarse como un cilindro alargado, y tiene una función bastante parecida a la que poseen los imanes.

Así, al ofrecer múltiples opciones de aplicaciones, es posible señalar que consiste en un elemento, el cual se distingue por tener un propósito específico, destacando en cuanto a válvulas, y también en fluidos.

Sin embargo, con el fin de comprender en realidad en qué consisten los solenoides, resulta preciso tener presente que se caracteriza por trabajar mediante fuerza electromagnética y al tratarse de válvulas, permite mover el vástago para que los fluidos puedan pasar de uno a otro canal.

A fin de realizar su trabajo a través de esta clase de fuerza, resulta preciso primero que el dispositivo físico tenga la capacidad de producir un campo electromagnético propio. Es precisamente por eso que, ante todo, los solenoides suponen, como ya se ha mencionado, una bobina cuyo interior se encuentra conformado por un material conductor que está enrollado como un espiral.

Mediante dicho material conductor, el cual normalmente consiste en alambre, y a través de la aplicación de la corriente eléctrica que circula en el interior del dispositivo, logra producirse ese campo electromagnético que permite que los solenoides puedan cumplir su función básica, es decir, abrir y cerrar los vástagos de las válvulas.

Tipos de solenoides

Al hablar de los solenoides es posible distinguir dos grandes grupos o tipos, los cuales se mencionan a continuación:

1.       Solenoides giratorios

Es una clase de solenoide que ofrece una carrera rotacional, la cual suele medirse en grados.

solenoide giratorio

Al mismo tiempo, este tipo de solenoides se dividen en unidireccionales y bidireccionales, pero en cualquier caso, durante su arranque producen una fuerza/par considerablemente mayor a la generada por los solenoides lineales.

Además, destacan por tener una gran resistencia ante los impactos, por lo que proporcionan una mayor durabilidad que los lineales, garantizando así una vida útil mucho más prolongada, siendo capaces de soportar una mayor variedad de acciones.

Entre sus aplicaciones más comunes destaca, por ejemplo, el abrir y cerrar los obturadores láser, igualmente, suelen usarse en clasificadores, aparatos médicos, rayos láser, cierres de puertas contra inciensos, entre otras cosas.

2.       Solenoides lineales

Los solenoides lineales, al contrario de los giratorios, ofrecen una carrera lineal la cual será únicamente. Sin embargo, del mismo modo que los solenoides giratorios, también se clasifica en unidireccionales y bidireccionales.

Son una clase de solenoide que cuenta con un retorno a resorte, el cual permite que el émbolo vuelva a su posición inicial.

Asimismo, hay que decir que estos solenoides resultan considerablemente más fáciles de utilizar y entender en comparación con los giratorios, aparte de tener un costo más reducido.

Si bien suelen proporcionar un menor periodo de vida útil, lo cierto es que en ciertos casos y debido a su uso, podrían llegar a durar más que los giratorios, aunque esto depende directamente de su uso.

También conviene mencionar que es posible conseguirlos en electrodomésticos, cambiadores de monedas, seguros de puerta, máquinas expendedoras, entre otros.

¿Dónde son utilizados los solenoides?

Los usos que tienen los solenoides abarcan una gran variedad de configuraciones industriales, incluyendo lazos y sistemas de control de procesos y varias aplicaciones de fabricantes de equipos originales (OEM), control de encendido y apagado, entre otras cosas.

Además, es posible encontrar las válvulas solenoides dentro de numerosos sectores, como por ejemplo en el tratamiento y suministro del agua (ya sea potable o residuales, grises o negras), e incluso en instalaciones de tanques o transporte.

Así, por ejemplo, tanto las lavadoras como los lavavajillas suelen utilizar solenoides con el fin de asegurar que exista suficiente agua disponible al momento de limpiar la ropa y los platos.

Mientras que en el caso de sus aplicaciones automotrices, el uso de los solenoides por lo general consiste, básicamente, en encender los interruptores.

De este modo, los solenoides no solo se encuentran presentes dentro de la vida cotidiana al momento de lavar la vajilla o la ropa, e incluso al girar la llave de los vehículos para poder arrancarlos.

Además tienen diversas aplicaciones dentro del campo de la física, donde ofrecen la posibilidad de llevar a cabo algunos experimentos que serían imposibles, o más complicados de hacer de otro modo.

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